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Sostenibilidad en construcción: el sector acelera la transición hacia un nuevo modelo

28 August 2026

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La sostenibilidad ha dejado de ser una tendencia para convertirse en uno de los principales motores de transformación de la construcción. La evolución de la normativa europea, la creciente exigencia de inversores y promotores y la incorporación de nuevas herramientas digitales están impulsando una manera diferente de diseñar, construir y gestionar los edificios.

Normativa más exigente, nuevas certificaciones, digitalización y una demanda cada vez más consciente están redibujando el sector. Repasamos las tendencias que marcarán los próximos años.

Del material al ciclo de vida: una nueva forma de medir la sostenibilidad

Uno de los cambios más relevantes es la evolución en la forma de medir la sostenibilidad de un edificio.

Durante años, el análisis se centró principalmente en los materiales empleados. Hoy el sector adopta una visión mucho más amplia a través del concepto de Whole Life Carbon, que evalúa el impacto ambiental de un edificio desde la fabricación y el transporte de los materiales hasta su construcción, mantenimiento, rehabilitación y futura reutilización o demolición.

Este enfoque permite incorporar criterios de sostenibilidad desde las primeras fases del proyecto, cuando las decisiones de diseño tienen una mayor capacidad para reducir el impacto ambiental del edificio.

Economía circular: construir pensando en el "después"

Otra de las grandes tendencias es la incorporación de los principios de economía circular a los proyectos de construcción.

El objetivo ya no es únicamente reducir residuos durante la obra, sino diseñar edificios cuyos componentes puedan desmontarse, reutilizarse o reciclarse al final de su vida útil.

Los datos reflejan el potencial de mejora: los residuos de construcción y demolición representan aproximadamente el 40 % de todos los residuos generados en la Unión Europea.

Cada vez es más habitual hablar de diseño para el desmontaje, reutilización de materiales procedentes de demoliciones controladas, pasaportes digitales de materiales o sistemas avanzados de gestión de residuos desde las primeras fases del proyecto.


Innovación en materiales y procesos constructivos

Los materiales siguen siendo una pieza clave, pero el debate ha evolucionado.

Más allá de emplear materiales reciclados o reciclables, el sector está incorporando soluciones capaces de reducir significativamente las emisiones asociadas a la construcción: hormigones de bajas emisiones, acero reciclado, madera estructural certificada o productos con Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que permiten conocer de forma transparente su impacto ambiental.

La selección de materiales ya no responde únicamente a criterios técnicos o económicos, sino también a su contribución dentro de la huella global del edificio.

La digitalización impulsa una construcción más eficiente

La incorporación de nuevas herramientas digitales está modificando la manera de desarrollar los proyectos.

Metodologías como Building Information Modeling (BIM), junto con simulaciones energéticas, inteligencia artificial o gemelos digitales, permiten anticipar el comportamiento de los edificios antes de iniciar la construcción, optimizando consumos, comparando soluciones y facilitando una toma de decisiones más eficiente durante todo el ciclo de vida del activo.

La sostenibilidad, un factor estratégico para el sector

Más allá del impacto ambiental, la sostenibilidad se ha convertido en un criterio cada vez más relevante para la inversión y la gestión de activos inmobiliarios.

La incorporación de indicadores ESG, certificaciones como BREEAM, LEED o Passivhaus, así como una normativa cada vez más exigente, están redefiniendo la forma en la que se diseñan y desarrollan los proyectos, consolidando un modelo constructivo orientado a la eficiencia, la durabilidad y el valor a largo plazo.

La visión de Fernández Molina

La transformación que vive actualmente el sector confirma que la sostenibilidad ya no puede entenderse como un aspecto aislado del proyecto, sino como un criterio transversal presente en todas sus fases.

En Fernández Molina seguimos de cerca esta evolución porque entendemos que construir con calidad implica integrar innovación, conocimiento técnico y una visión a largo plazo. Ya sea en obra nueva, rehabilitación o restauración del patrimonio, cada intervención representa una oportunidad para desarrollar soluciones más eficientes, respetuosas con el entorno y preparadas para responder a los desafíos de la construcción del futuro.

Porque la mejor manera de preservar nuestras ciudades comienza con la forma en que las construimos hoy.